Ya tenemos campeón de la Copa América y es Brasil.

¡¡¡ Felicidades al campeón !!!.


La selección de Dunga no ha convencido a mucha gente por su juego, pero ha aparecido en el partido más importante del torneo con el arma fundamental de un buen equipo: cualquier jugador te puede desequilibrar una final y además, ayer apareció el equipo.


Julio Baptista marcó muy pronto y dejó a los aficionados argentinos helados y es que poca gente esperaba este inicio. Además, Argentina salió bien y no se intuía que la final pudiera comenzar así. Baptista confirmó así su buen tramo final de campeonato.

A partir de este momento, apareció el oficio de la selección brasileña que tanto había faltado a lo largo de todo el torneo. Supo hacer un buen trabajo defensivo, parando las acometidas argentinas, que no fueron pocas, sobre todo tras encajar el gol. Argentina lo intentó pero Brasil consiguió ahogar a Messi y a Riquelme, con lo que la selección albiceleste tampoco llegaba con claridad.

La final se puso muy mal para los Argentinos en el peor momento posible, al filo del descanso. El capitán Ayala hizo un gol en propia puerta intentando evitar una jugada de mucho peligro de Brasil. Y es que la canarinha no dominaba la posesión pero si que tuvo varias ocasiones para marcar otro gol, hasta que llegó este autogol argentino.

En la segunda parte, Argentina no salió decidida a por el triunfo y siguió atrapada en la red brasileña que con el contrataque y sin dudar en hacer falta cuando fuera necesario, fue llevándose la final a su terreno definitivamente.

Dani Alves es un espectáculo de jugador y ayer lo volvió a demostrar cuando sustituyó a Elano por lesión. En Sevilla lo conocen bien y aquí lo consideramos, muy probablemente, como el mejor jugador de la liga española 2006-07. Sus subidas por la banda derecha son "matadoras" para los rivales y en una de esas (min. 69), con Argentina volcada, acabó con el partido y con la final. Argentina no pudo hacer más, sólo algunos intentos lejanos de falta a cargo de Riquelme.

Brasil conquistó su 8ª Copa América y revalida el título conseguido en Perú 2004. Uruguay y Argentina están todavía lejos en el palmarés con 14 títulos cada selección.

Argentina trajo todas sus armas para esta cita, pero en la final no dió la imagen que se esperaba ni las buenas sensaciones mostradas a lo largo de todo el campeonato. Y el Brasil de Dunga también deberá mejorar mucho si quiere ser más competitiva en el próxima Copa del Mundo.

Aparte de ser la Copa América con más goles de la historia (86 - 3,31 por partido), el campeonato también coronó a Robinho como el máximo goleador y ha sido elegido el mejor jugador del torneo. Aunque Messi y Riquelme también han tenido una excelente actuación. Curiosamente, ninguno de los tres brilló en la final de anoche.